martes, 19 de agosto de 2014

Espacio dislocado, Medina del Campo



Por si no se nota, le he cogido el gusto a experimentar con rotuladores ajenos. El otro día estuvimos en una exhibición de esgrima histórica en Medina del Campo, y esta es (más o menos) la imagen alterada que se me ha colado en el cerebro. Con mucho desierto, sin trompetas, sin santos, sin olor a rosquillas y sin el círculo de curiosos... 
Pero mi retina y mi cerebro van a su peculiar ritmo.
Cualquier parecido a la realidad es puritita casualidad, ya lo sabéis.

domingo, 10 de agosto de 2014

El sueño de una siesta de verano

El sueño de una siesta de verano. Tinta y rotulador de alcohol. A4.

Vivía en un piso nuevo en un edificio con las ventanas de colores, del que sólo llegué a ver una pared con un mural y muchas escaleras que, por mucho que subían, siempre daban al nivel de la calle. Era un secarral veraniego lleno de maleza marchita, pero el escenario era reconocible a pesar de las carreteras nuevas y de los bloques de pisos de aspecto extravagante junto a los barrios chungos del pueblo. Le echaba la bronca a un hombre barbudo porque se había puesto unas mallas de licra dentro de mi (y su) piso, y ciega de ira, fui a calmarme al único sitio donde encontraba venganza fría: un chiringuito que se anunciaba con el jocoso letrero de "Hay gamusinos". Le pedía un bocata de jamón, él lo servía -el despecho es delicioso-, y después de robarle la rejilla del grifo de cerveza, salía a la calle, donde gente conocida manifestaba facetas hasta entonces desconocidas: funcionarios haciendo el payaso, deportistas con aptitudes musicales... 
En el sofá, a medio sueño, me repetía que el calor afecta mucho a los cerebros (ajenos).

martes, 29 de julio de 2014

la venganza de los amores platónicos






Los amores platónicos son microorganismos que anidan en los recodos de las circunvoluciones cerebrales. Están escondidos, latiendo con el ritmo alegre de los ecos de una espaciosa cueva corporal, con la nuez prominente, los brazos alrededor de las rodillas, sin aliento, los hombros anchos; la mirada inteligente, un poco triste, inaccesible, despavorida, como de flacidez emocional o de humor inestable que no saluda, que no sube a la superficie, que sonríe únicamente con el cambio de luz. 

Islas que echan raíces a su alrededor marcando un territorio inaccesible.

Los veo como un batallón de rostros inexpresivos y cuerpos eróticos de viento que regresan de su mundo de placidez para demostrarte que no eran ni hermosos ni enigmáticos. Se vengan enseñando sus manos de aire con olor a moho, unos calzoncillos demasiado pequeños, espaldas reumáticas y babas cerebrales que gotean palabras con demasiado sentido. Sonríen porque saben que son infecciosos.

Están armados de dientes punzantes, especialistas en quebrar tejidos, y juegan a derribarse unos a otros con pistolas sin preocuparse de los daños cerebrales que causan las balas perdidas. Luego vuelven a su nido unicelular, al amparo de sus membranas protectoras, satisfechos por haber mudado de sitio las fronteras, y se cantan una nana,
y se arrullan,
y dormitan mientras su cápsula inteligente se desplaza fuera del organismo abriendo surcos sangrantes donde planta sus esporas.

Todos los amores platónicos, los ecos, todos los cuerpos, las vísceras del revés, tendidas al sol sobre las zarzas.

domingo, 6 de julio de 2014

LA TRINI, UNA JAM SESSION DE BIRRA Y BORRA

Esta Jam Session de Birra y Borra venía cargadita. A partir de una imagen un tanto absurda teníamos -para variar- libertad absoluta para concebir nuestras propias absurdeces. Este es el resultado...








sábado, 7 de junio de 2014

LA MUERTE ES UN HOMBRE CON ESMOQUIN

La muerte es un hombre con esmoquin y una habitación en llamas. Viajar en ascensor. Algunas de esas metáforas estaban presentes en el relato de Primo de la semana pasada en Politonos, el proyecto colaborativo entre Diez Ovejas, Primo y servidora donde microrrelatos e ilustración cambian continuamente de manos. Estos son un par de bocetos descartados antes de la versión definitiva. La primera resultaba algo oscura e inquietante, y la segunda se alejaba un poco del relato, pero ambas formaron parte del proceso de creación de la imagen final y me ayudaron a exprimir al máximo una parte creativa de mi cerebro que andaba algo aletargada.

Pentel y rotulador blanco sobre papel. El original lo realicé en negativo, con una inversión posterior de blancos y negros.

Rotulador calibrado, Kuretake y Sharpy azul marino. 


martes, 13 de mayo de 2014

CUADERNITIS

Con este nombre se clausuró esta semana una breve exposición en la Galería La Atómica de Valladolid, donde varios ilustradores del colectivo Valladolid Dibuja aportaron sus cuadernos para enseñar qué es eso del sketching, del cuaderno de apuntes y del cuaderno de viaje. 

Mi pequeña aportación fue un cuadernito de papel kraft tamaño A5 con los sketches realizados durante las jornadas de puertas abiertas para artistas que se hicieron el 28 y 29 de abril en los comercios del Pasaje Gutiérrez. Os dejo a continuación algunas de las imágenes (la extraña rotación de algunas es iniciativa de blogger, que hoy tiene el día divertido).

Nuestros agradecimientos a Joaquín Aragón por la iniciativa y el entusiasmo, y a La Atómica por su generosidad y apoyo.


















Podéis ver una panorámica de las obras de los distintos artistas en el blog de Valladolid Dibuja.

viernes, 9 de mayo de 2014

politonos


Y entonces me puse triste yo. Politonos. Tinta, tinta... y más tinta.


"Y entonces me puse triste yo" es el título del microrrelato que ilustra este dibu viriatesco, dentro del proyecto colaborativo al que me han invitado Primo y Diez Ovejas. En politonos combinamos seis manos y tres descerebros para intercambiarnos azuce creativo.

Pero no os voy a contar la historia; si queréis verlo (sé que queréis) pasaos por politonos.