domingo, 1 de febrero de 2015

46 sketchcrawl

Estos son los resultados del 46 Sketchcrawl de Valladolid, que consistió en una visita al Museo del Automóvil de la asociación Reto. A pesar del fresco de Burgos que se respiraba, disfrutamos de una mañana rodeados de joyitas del pasado de la automoción y de dibujantes muy entregados. ¡Había ganitas de retomar mundo Sketchcrawl!





viernes, 16 de enero de 2015

BIRRA Y BORRA, UNA DE RIMAS

En la última sesión de Birra y Borra realizamos un ejercicio siguiendo las combinaciones de técnicas poéticas y cómic de Matt Madden. Llevaba esperando la sesión con ansia desde que el propio Madden me hizo soltar la lagrimica en su magistral conferencia de clausura en el Festival Ñam. La rima visual propuesta era ABC-CAB-BCA. Y este fue el resultado.


domingo, 14 de diciembre de 2014

WAKE UP TIME

Ayer se presentó en Valladolid "Soundtrack", un pequeño fanzine editado por La Criminal en el que catorce ilustradores se dan cita para representar a través de imágenes (y sin texto) la canción que más les remueva las vísceras (o cualquiera de sus órganos vitales). Este es el resultado de mi aportación, a partir de la canción "Wake up time" de Tom Petty, a quien reverencio desde que el colega criminal Diez Ovejas me lo recomendó (insistentemente) como referencia musical.


sábado, 6 de diciembre de 2014

balas de ida y vuelta





Comía bocadillos de pechuga de pollo con lechuga y mahonesa. 
Hace años. Ayer. 
Era reconocible porque a la hora de comer se hacía minúsculo.
Un huevo inconcluso de codorniz.
Hacía ecos en la caverna los días de silencio, que eran 360 al año.
Gorgoritos de amable inadaptado.
El veredicto final fue de trece balazos desde el momento en que se supo que en el futuro iría a trabajar con corbata y camisa.

Sus restos fueron reanimados y exhibidos como trofeo.

Estuvo recluido en un asilo para casos olvidados, cerca de la salida 19 del nervio espinal, en una celda de aislamiento que era un saco amniótico donde sólo podía respirar líquidos y hormonas. 
Las visitas en las celdas cerebrales son tejemanejes de espía. 
Él tuvo una. 
Creció en su saco gracias a cien jeringas para atleta. 
Desarrolló tejidos, músculos y sexo.
Y un día abrió los ojos.

Se había hartado de ser líquido. 
Llevaba consigo trece balas.

Está armado.

Dispara en su fuga, diciendo silencio, silencio, silencio, 
diciendo disculpas, la cama vacía.
Diciendo bobo,
adiós, adiós,
silencio. 

Bang.
Silencio para que te escuchen todos los ecos que despiertan en tu cerebro.

sábado, 18 de octubre de 2014

PASEN Y VEAN



La herida abierta es un roto de mapa corporal. Una puerta que escuece y que molesta desde la que mil personas ajenas pueden asomarse a admirar el paisaje. Se me ha roto mi membrana celular y ahora los transeúntes infecciosos pululan de dentro afuera como una corriente submarina en una cueva.
Entran sin ticket ni guía, expectantes ante las maravillas que imaginan que puede ofrecer un sujeto herido.

Es inútil cerrar las puertas cuando ya se han propagado diez mil moscas turistas con instantáneas robadas de una cavidad degradada y supurante. He rehabilitado la herida como sala aséptica porque eran necesarias nuevas fronteras.

Se asoman para contemplar la nada, un cuerpo hueco, bronco. Una ruina en silencio donde todo gotea y se quiebra. Ni un eco, ni el de la lluvia en la piel, ni los engranajes lastimosos del cerebro, ni el sonido fantasma de mis vísceras encogidas y emigradas.

En algún lugar lejos de mí he escondido las sensaciones que habitaban mi cuerpo.

Ahora sólo se oyen los pasos ajenos, el chirriar seco de una mirada vacía, las obras de reconstrucción de mi piel-corteza.

La herida muerta.
El lodo.

Tus cien piedras golpeando, una a una, contra mi cabeza.

lunes, 29 de septiembre de 2014

CUENCA ABSURDA


Este fin de semana, Margarita me invitó como animal de compañía a Cuenca. Y como ancha es Castilla (La Mancha), me embarqué en el ave al primer Encuentro de Ladrones de Cuadernos, donde se reunió mucha gente variopinta de gran corazón. Debo decir que hice dibujos serios, pero la saña que me corre por las venas me indujo también a hacer cosas más ligeras. Y es que una no se podía imaginar las cosas que se pueden llegar a oír si te paras a escuchar (a lo cotilla). Estas perlas de Cuenca Absurda están dedicadas a los turistas, conquenses y animales de compañía varios que me hicieron pasar el buen rato de oírles a hurtadillas y de trastornar sus frases en viñeticas. He aquí una parte del asunto, con mala leche. Que conste que aún tengo muchas cosas en el tintero de lo que pasó en Cuenca, pero eso será para otro momento.


Pura apurando su culín de vino antes de misa. Para meterse en situación, supongo. A las once de la mañana, como las valientes. Algunos llegamos a la conclusión de que en Cuenca son un poco vascos y no lo saben....

España va bien. Y su sistema educativo lo demuestra. Del siglo diecisete, decía el mozo añejo mirando el letrero. Un niño de cuatro años se tomó la molestia de darse unos minutos para pensarlo. Y acertó con el numerico.


Las vistas impresionantes, con las casas colgadas a un lado y una cuesta hacia el precipicio al frente. Pero comodidad y confort...

Lo estaban viviendo. La convención de Samsung estuvo a punto de sufrir un ataque de selección natural.

Bueno, que conste que al tal Fernando no lo vi, porque estaba todavía dándole vueltas a lo que una señora (hiper)perfumada e (hiper)enjoyada había dicho acerca de "haberse hecho ya  (ella a sí misma) dos Cuencas". Pero por el tono del guía, debía de ser algo así. Se olía el miedo en el ambiente, oyes.

Dudas existenciales de (una parte de) la humanidad. 


Sí, bonico, los romanos tenían buenos ingenieros. Que conste que en la viñeta no salen ni Obélix (están locos estos romanos) ni servidora, que como historiadora del arte estuvo a punto de saltar de susodicho puente.


....




martes, 19 de agosto de 2014

Espacio dislocado, Medina del Campo



Por si no se nota, le he cogido el gusto a experimentar con rotuladores ajenos. El otro día estuvimos en una exhibición de esgrima histórica en Medina del Campo, y esta es (más o menos) la imagen alterada que se me ha colado en el cerebro. Con mucho desierto, sin trompetas, sin santos, sin olor a rosquillas y sin el círculo de curiosos... 
Pero mi retina y mi cerebro van a su peculiar ritmo.
Cualquier parecido a la realidad es puritita casualidad, ya lo sabéis.